El tostado realza el sabor de la almendra y facilita su digestión para algunas personas, manteniendo un perfil proteico envidiable de 23g. Aunque el proceso de calor puede reducir mínimamente ciertos antioxidantes termosensibles, siguen siendo una fuente magnífica de magnesio y calcio. Son especialmente útiles para quienes buscan aumentar su ingesta calórica de forma saludable en dietas de volumen, ya que su palatabilidad es mayor que en la versión cruda. Su aporte de grasas saludables es fundamental para el soporte hormonal, haciendo de este fruto seco un básico en cualquier despensa inteligente.
Vigila que sean tostadas sin sal añadida; el exceso de sodio en los frutos secos tostados comerciales puede sabotear tus objetivos de tensión arterial y definición.