Las avellanas naturales son una de las mejores fuentes de vitamina E, un potente antioxidante que protege las células contra el daño oxidativo. Con un 62% de grasas, principalmente monoinsaturadas (ácido oleico), son fundamentales para el correcto funcionamiento hormonal y la salud del corazón. Sus 14g de proteína y 8g de hidratos las convierten en un snack densamente nutritivo, capaz de frenar el hambre de forma instantánea. Además, aportan ácido fólico y manganeso, minerales clave para el metabolismo de las proteínas y la salud ósea, siendo un básico en dietas que priorizan alimentos reales y sin procesar.
Consúmelas con su piel fina de color marrón; ahí es donde se concentra la mayor parte de sus compuestos fenólicos y fibra antioxidante.