El anacardo tostado eleva ligeramente su densidad calórica hasta las 618 kcal debido a la pérdida de humedad durante el proceso. Este tratamiento térmico realza su sabor y puede facilitar la digestión de sus almidones. Mantienen un excelente aporte proteico de 21.2g, lo que los sitúa como un snack premium para la recuperación muscular. Son ideales para momentos de alta demanda intelectual o física donde necesitas mucha energía en poco volumen. Eso sí, asegúrate de que el tostado no incluya aceites refinados añadidos para mantener la pureza del perfil lipídico.
Elige siempre los que especifiquen 'tostado sin sal' para evitar la retención de líquidos que suele acompañar a los frutos secos comerciales muy salados.